YES WE COULD (Yes Union Tour, London 28/6/91)

Perpetual Change. Cambio perpetuo. Una canción que define perfectamente la evolución del grupo Yes en el tiempo. Ninguna de sus formaciones ha repetido en más de dos álbumes de estudio seguidos. Varias han sido las modificaciones, variaciones y combinaciones de sus diferentes músicos a lo largo de sus más de 40 años de existencia, aunque los seguidores del grupo fácilmente identifican dos facciones de componentes: la formación “clásica” de los 70 y la “comercial” de los 80.

La banda forjó su reputación en la década de los 70 básicamente con los siguientes músicos: Jon Anderson (voz), Chris Squire (bajo), Steve Howe (guitarra), Rick Wakeman (teclados) y Bill Bruford / Alan White (batería).

La irrupción del fenómeno punk a finales de los 70 supuso fin del reinado progresivo en la escena musical. Grupos como King Crimson, Emerson Lake & Palmer o Genesis se disolvieron o tuvieron que adaptarse a los nuevos tiempos. Yes no fue una excepción. A principios de los 80 reapareció en escena con una propuesta que se acercaba más al sonido de The Police que al de los propios Yes. Era la formación del exitoso álbum 90125: Jon Anderson, Chris Squire, Alan White, Tony Kaye (teclista) y Trevor Rabin (guitarra y voz).

Pero con el tiempo Anderson – considerado como el alma mater del grupo – se cansó de la artificialidad asociada a la comercialidad (y también del hecho de haber perdido protagonismo en la banda) y se asoció con sus antiguos compañeros formando el grupo ABWH – cuyo nombre proviene de las iniciales de sus apellidos – y grabando un disco homónimo. Por su parte, la otra facción conservó el nombre de la banda y aseguró que grabaría nuevo material, para lo cual probó incluso con Roger Hodgson de Supertramp como vocalista.

Parecía imposible una reconciliación de las partes, pero el milagro ocurrió. Mientras ABWH preparaba su segundo álbum, Anderson y Squire enterraron el hacha de guerra, dando como resultado el disco Union, que agrupaba a los 8 músicos.

El álbum Union en realidad es una compilación en 70 minutos de los temas con los que había estado trabajando cada una de las formaciones, con la adición de la voz de Jon en los temas de Yes o con algunas intervenciones de Chris en los de ABWH, que son los más numerosos.

Publicado el 30 de abril de 1991, contó también con Roger Dean como autor de la portada. The Guardians, el nombre de la pintura de Roger, formó parte de una serie basada en formaciones rocosas y paisajes de Utah y Arizona, con ciertos elementos algo exagerados aunque capturando la grandeza, los colores y las sombras inherentes a los paisajes originales.

Tan pronto como se tuvieron noticias del disco se radiaron temas del mismo en el programa radiofónico Tarda Tardà de Catalunya Ràdio, las cuales resultaron diferir ligeramente de las finalmente publicadas. Asimismo, cuando la banda aterrizó en Frankfurt para iniciar la parte europea de la gira mundial, el mismo programa retransmitió fragmentos de dicha actuación y anunció dicha gira europea, que desafortunadamente no incluía nuestra península.

La oportunidad de ver en directo a todos los Yes-men juntos era más que tentadora. Jordi Tardà había asistido al concierto de Frankfurt y había entrevistado a la banda, así que llamé al teléfono de consultas del programa y él en persona me atendió para facilitarme el setlist del show. De entre todas las joyas una me convenció definitivamente: Awaken. Si la  interpretaban uno no podía dejar de asistir a alguna de las citas.

Londres era la única posibilidad, debido a los exámenes finales de la facultad. Finalmente, gracias tanto a que un profesor me facilitó a tiempo las calificaciones como a la inestimable ayuda para conseguir las entradas por parte de un amigo con raíces anglosajonas, me encontré pisando territorio británico por primera vez en mi vida junto a mi apreciado hermano.

El concierto se celebró en el Wembley Arena, justo al lado del mítico estadio de Wembley (talismán para el FC Barcelona, aunque por aquél entonces no tenía todavía ninguna copa de Europa en su haber). Nos dijeron en el hotel que la estación de metro más cercana era Wembley Central. Se equivocaron en casi una milla. Mejor utilizar la estación Wembley Park en futuras ocasiones.

Llegamos algo exhaustos al recinto, pero con tiempo suficiente para hacer las típicas compras de merchandising. Una buena pilsen reparadora nos ocupó el periodo de espera hasta el comienzo del show. Empezaron a sonar las notas de la sinfonía del Pájaro de Fuego de Stravinsky y los ocho componentes subieron al escenario circular para ocupar sus puestos. Las primeras canciones las interpretaron de forma conjunta, empezando por Yours Is No Disgrace. Lentamente pero sin interrupción el escenario comenzó a rotar.

No hubo duelos entre las diferentes facciones, o al menos esa imagen quisieron mostrar. Los solos de guitarra fueron compartidos entre Howe y Rabin, sin llegar a solaparse uno con otro, cada uno en su estilo. Sin embargo a los teclados dominaban las texturas que imprimía Wakeman sobre las de Kaye. Canciones de la formación del 90125 adquirieron otra dimensión cuando el mago de los teclados intervenía. Tal fue el caso de temas como Owner Of A Lonely Heart o Rhythm Of Love.

Precisamente durante la interpretación de Owner desaparecieron del escenario tanto Howe como Bruford. ¿Desagrado o simple puesta en escena? Posiblemente un poco de las dos, aunque no fue un acto aislado: a lo largo del espectáculo los componentes se fueron combinando (ahora en solos individuales, ahora recreando formaciones pretéritas), permitiendo a su vez el descanso de los diferentes músicos en algunos temas.

Después del intermedio se abrió la segunda parte del show con el dueto de percusión. No se trató de una conversación entre bateristas (como nos tienen acostumbrados Phil Collins y Chester Thompson), sino una serie de mini-monólogos que se iban alternando. Al ser tan dispares sus estilos no dio la sensación de ser una batalla campal sino una especie de collage sonoro.

No sonó Hold On, como había ocurrido en otras ciudades, pero a continuación del solo percusivo abordaron Changes, quizá la única parte del concierto donde se pudo lucir algo Tony Kaye, si obviamos el acompañamiento que hizo a Trevor Rabin durante su solo acústico Solly’s Beard. Tanto el solo de Rabin como el de Howe fueron muy celebrados, aunque personalmente creo que Steve se recreó más con Clap y Mood For A Day.

Con anterioridad al solo de Rabin la banda interpretó I’ve Seen All Good People, momento que aprovechó parte del público asistente para abandonar sus asientos y colocarse de pie frente a un sector del escenario, danzando casi tribalmente mientras el grupo bordaba magistralmente las partes corales del tema. Otro momento muy celebrado fue cuando quedó en el escenario la formación de Fragile para interpretar, como si no hubieran transcurrido 20 años, Long Distance Runaround, que fue seguido por el impresionante solo de bajo de Squire, sin competidor. A diferencia del triple directo Yessongs el solo se prorrogó con la ayuda vocal de Jon Anderson en el himno Amazing Grace de John Newton.

En plena apoteosis sonora el single del nuevo álbum, Lift Me Up, sirvió de aperitivo para otro plato fuerte: el ovacionado solo de teclados de Rick Wakeman, una versión condensada de las tres esposas Catalina (Aragón, Howard y Parr) de Enrique VIII, en la que como elemento sorpresa apareció fugazmente un desgarrador Rabin a la eléctrica, para luego demostrar Wakeman su destreza en el vertiginoso fragmento final del Merlin The Magician. Finalizado el solo, Rick volvió al piano para enlazar con esa maravilla de veinte minutos que es Awaken, que recuperó otra vez a todos los componentes sobre el escenario (entre ellos Squire con su bajo de triple mástil y Anderson con el arpa).

Tras prácticamente 3 horas de magia el concierto llegó a su fin, con Roundabout como único bis. Todos hubiéramos querido que no acabara nunca, conscientes del momento histórico que estábamos viviendo y que, lamentablemente no se ha vuelto a repetir. Tal y como estaba escrito, el perpetuo cambio ha seguido haciendo de las suyas con la banda, aunque al menos podemos recordar con satisfacción que durante una temporada la unión hizo la fuerza. Mucha fuerza.

Setlist:

Opening (Firebird Suite) / Yours Is No Disgrace / Rhythm Of Love / Shock To The System / Heart Of The Sunrise / Clap + Mood For A Day [Steve Howe Solo] / Make It Easy (Intro) / Owner Of A Lonely Heart / And You And I

Drum Duet [Bill Bruford & Alan White Solo] / Changes / I’ve Seen All Good People / Solly’s Beard [Trevor Rabin Solo with Tony Kaye] / Long Distance Runaround / The Fish [Chris Squire Solo] / Amazing Grace [Jon Anderson Solo with Chris Squire] / Lift Me Up / Three Wives Of Henry VIII + Merlin The Magician [Rick Wakeman Solo] / Awaken

Roundabout

YES : Union Tour (London, Wembley Arena 28/6/91)

[PÁGINA PRINCIPAL]

Etiquetas: , , , , ,

7 comentarios to “YES WE COULD (Yes Union Tour, London 28/6/91)”

  1. Viere Says:

    Gran concierto, el mejor al que he ido, y con la mejor compañía

  2. Gobe Says:

    Sin duda uno de esos conciertos que quedan grabados eternamente en la memoria, así como el fantástico fin de semana. Insuperables. Union connection.

  3. amkosen Says:

    Como pasa el tiempo, chaval. Jajaja

    • Gobe Says:

      Tempus fugit! ¿Has oído ya “Fly From Here”? Es lo mejor que he escuchado de Yes desde “Keys To Ascension”.

      • amkosen Says:

        Todavía no lo he escuchado. Aunque las críticas que he leido no son muy satisfactorias.

      • Gobe Says:

        Es un muy buen disco. Las críticas son porque no canta Anderson o porque se basa en material antiguo. Si el material antiguo es de primera, ¿por qué no utilizarlo? En cuanto a Anderson, prefiero este disco al que hizo él con Wakeman, aunque el vocalista entone como Trevor Horn en la mayor parte del disco (precisamente ese es también mérito de Benoit David). En cuanto a las propias críticas de Anderson creo que es una pataleta porque le hicieron mobbing. Tampoco se portaron correctamente con Oliver Wakeman, pero el disco es bueno. Son cosas diferentes.

  4. GREAT NIGHT AT THE YESFIELD (Yes, Barcelona 5/11/11) « Musical Boxed Says:

    […] 5 de noviembre de 2011. Comienza a llover en Barcelona pero poco parece importar la lluvia a quienes han acudido a presenciar el directo de la última resurrección de Yes. No pisaba la sala anexa del Palau Sant Jordi  – ahora rebautizada como sala Club – desde el Kojiki in Concert de Kitaro en 1990. Tampoco la recordaba tan espaciosa, pero sí con buena acústica. Poco a poco el espacio se va llenando hasta conseguir el mayor aforo de la banda en muchos años. No en vano Fly From Here ha resultado ser el disco más vendido de Yes desde Union. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: